• Juan Pablo Trombetta

Ni verdades ni mentiras. Por Nacho López

Como una pila de libros caída hacia un costado sobre la biblioteca, las letras han dicho y se han cansado; ahora se recuestan sobre la certeza de lo impensado.

Las miradas transparentes todo lo pueden, no importa el tiempo transcurrido, jamás quedan en el “debe”.

Reinventarse desde el corazón, esa materia que te estudia y no te aprueba hasta que olvides el conocimiento, en el que pierdes la razón.

Verdes que bailotean en el ambiente de una vida que sabe airearse de lo que fue, de lo que no pudo, de lo que va naciendo, para que sigas siendo intento.

Y otro domingo que se abstiene de querer pasear al inconsciente, de seguir adormecido como si fuese un día de semana lo que acaso, marcara tu destino.

Y en la esquina, una vez más, la “verdad” peinada y perfumada aguarda con un ramo de flores a la “mentira”. Se besan a escondidas, se desean locamente bajo el farol de todas las heridas. Y al ser descubiertas por la “ironía”, se sueltan las manos, se niegan como el primer día y regresan cada una por su camino para que todo esto continúe siendo un auténtico viaje de ida.

@nacholopezescribe



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