• Juan Pablo Trombetta

Queremos ser consultados. Por Oscar Rescia

Las localidades del Sur siguen creciendo y se complejizan. Ciertas coyunturas económicas y turísticas, y hasta la misma situación pandémica han incidido en ese crecimiento. Y como todo desarrollo acelerado que va por encima de lo poco planificado, determinan necesidades que se deben resolver. A veces se resuelven armoniosamente. Otras veces quedan algunos sectores un poco insatisfechos. No sé si es sumamente sencillo satisfacer a la mayoría. Lo que estoy convencido es que la comunidad debe tener un ámbito donde debatir y no solo a través de sus representantes, sino con sus representantes. Hagamos un breve repaso en estos últimos años de algunos temas que hemos vivido:

Tema 1) Salud. En la actualidad nos encontramos con un hospital de mediana a baja complejidad que fue quedando chico para una población que pasó de veinte mil y pico a más de cuarenta mil habitantes. Que en temporada ronda entre los ciento cincuenta y doscientos mil. Con un hospital regional, en Mar del Plata, que queda saturado en muchas circunstancias, como por ejemplo en la actualidad. Se han generado cuatro Centros periféricos de atención primaria y se encuentra en construcción un posible hospital subregional nuevo. Se ha construido con asistencia provincial un hospital modular nuevo. Hay proyectos de ampliación del Centro de atención primaria de Mar Azul. Más allá de estas buenas noticias, sucede muchas veces en las localidades del Sur que, en medio de la madrugada frente a una emergencia, no solo no hay médico de guardia, si no inclusive, tampoco está la ambulancia y el enfermero pues fueron a una derivación. Me pregunto si no llegó el momento de poner más esfuerzos en generar situaciones más atractivas para equipar con profesionales de la salud y postergar los desarrollos de nuevas cáscaras. ¿No es momento de darle más complejidad a nuestro Hospital?

2) Bomberos: Las condiciones naturales de nuestra zona, determinan que estemos viviendo en medio de un bosque sumamente lábil para el desarrollo de un foco ígneo. Las condiciones climatológicas de ciertos momentos (alta temperatura, baja humedad, y altos vientos) más el amplio desarrollo de una planta urbana crean condiciones óptimas para los desarrollos de fuegos de interfase. Se define en los primeros minutos de un descuido o de una imprudencia mayoritariamente hogareña. Entre el pedido de auxilio y la primera presencia de personal idóneo pueden transcurrir diez minutos, en el mejor de los casos. Posiblemente el fuego, en casos de mayor demora, llegue a estar fuera de control. ¿No es momento de una guardia activa PERMANENTE (telefonista, chofer y dos bomberos) para el primer ataque mientras se convoca al resto del personal?

3) Vialidad. Realmente hubo un cambio drástico en el mantenimiento de los caminos. Se ha mejorado y mucho. Se están construyendo los dos accesos desde la ruta 11 a Mar Azul y a Mar de las Pampas con articulado, que estará finalizado para la próxima temporada. Más aún, existe el firme propósito de completar la continuidad de Circunvalación y 139, para empalmarla en Mar de las Pampas con la tranquera que da hacia Colonia Marina. Elemental para todos los que prestan servicios al turismo o en cuestiones de emergencias, ya que el tránsito de los prestadores son incompatibles con los tiempos del turista, especialmente, mientras el flujo vehicular por la ruta 11 sea de una sola mano, que en temporada se hace muy insegura mientras no sea ampliada.

4) Seguridad: El mapa del delito no está disponible para nosotros. Pero presumimos que debe estar igual o peor que otros años. Las modalidades delictivas se hacen de mayor riesgo. Con más agresividad. Solo diré que es buena, y muy útil, la asistencia de la secretaría de seguridad a los grupos de vecinos, que por Whatsapp, solicitan su presencia. Aun a pesar de la torpeza de aquellos malos vecinos que lo usan para fines inadecuados.

5) Precios Injustos: Como geselinos, no solo debemos padecerla voracidad de las multinacionales de la alimentación que la secretaría Nacional de Comercio no logra contener, sino que además por ser vecinos de las localidades del sur tenemos que convivir no solo con un combustible que pagamos $12 más que los vecinos de CABA, sino inclusive con diferencias de costos con los comercios de Gesell que oscilan el 30%, y a veces mucho más. Situación que hace muy difícil a ciertas familias sobrellevar esta injusticia, y máxime cuando muchas de ellas no disponen de vehículo para buscar las ofertas. De este modo se hace difícil el deseo de favorecer a los comercios del sur con nuestras compras.

6) Cultura. Realmente, la vitalidad e intensidad que esta secretaría desarrolla, no solo en las localidades del sur, si no en todo Gesell, es digna de una mención. Cada día podemos encontrar nuevas disciplinas y actividades.

7) C.O.U. Hemos reiterado en múltiples oportunidades nuestro rechazo mayoritario. Hemos concurrido a cuanta reunión sobre el tema nos hiciera llegar la invitación el arquitecto Galli (ex secretario de Planeamiento). No se nos consideró. Y bajo el argumento de nuevas inversiones que darían ocupación a mano de obra, solo se nos garantiza una agonía anunciada, como infinidad de proyectos turísticos de la costa Argentina. Así mismo, son varias las transgresiones edilicias, de invasión de espacios públicos, de usurpación de médanos y de playa, talas destructivas y en espacios públicos, que permanentemente observamos y denunciamos. Casi siempre nos responden con «falta de personal» para controlar dichas transgresiones. No lo aceptamos.

Son múltiples las sugerencias que podríamos aportar si hubiera una voluntad de convocar periódicamente a reuniones por parte de los integrantes del HCD. No es suficiente que algunos concejales vivan en la zona. Es fundamental poder dialogar, sentirnos partícipes de los proyectos. Lo hemos sugerido permanentemente. Solo lo logramos previo a las jornadas electorales. Solo nos escuchan cada dos años. No es suficiente. Por ejemplo, podríamos hablar de los malos vecinos que dejan a sus mascotas con conductas agresivas sueltas. Podríamos hablar de la señalética deficitaria para la denominación de las calles, de la invasión del espacio público con cartelería y de los gastronómicos en plena avenida El Lucero. Del abuso en la producción de residuos y del apático manejo de Medio Ambiente. Podríamos hablar del mal manejo de los accesos a playa con la construcción de estructuras fijas que año tras año desaparecen por acción de las sudestadas. De por qué la zona fría no reconoce con ese 30% de descuento en el precio del gas a los alojamientos y a los comercios por lo menos durante el invierno para tratar de hacer un turismo menos estacional. En fin, podríamos hablar de tantas cosas con los 16 concejales del HCD. O mejor aún, ¿no sería hora de contemplar una representación municipal local para atender a las localidades del Sur?

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