• Juan Pablo Trombetta

Refugio. Por Juan Ignacio Zerito

La literatura es lenta, es un oasis de tranquilidad en la vorágine diaria. Decías que la literatura siempre corre de atrás y quizás ese es el motivo, que no me salgan las palabras ni siquiera una semana después de tu muerte. Cada uno de esos días grises, intenté escribir algo que este a tu altura Juan, no soy ningún desagradecido, pero me es imposible. O por lo menos, lo es ahora. No quiero ser dramático, como digo, es cuestión de tiempo. Me faltan años de refugio literario. Construir una dacha, cerca de un río y una montaña. Cimentar sus paredes con tus contratapas, recitar algunas de tus máximas como: _la literatura da, cuando uno le da lo suficiente_. Leerte de nuevo, charlar con otros autores, muchos de los que vos fuiste y serás mi médium. Acondicionar la tierra de mi propio jardín, sembrar mi huerta, desenterrar sentimientos y escritos anteriores. Moldear nuevamente cada una de mis palabras, esas que me daba vergüenza leerte. Corregir mil veces si es necesario. Dar lugar a nuevas palabras, las que decantarán por el peso de los años, por las marcas que dejaste sobre mí y sobre tantos otros. Atesorarlas y descubrirlas, una y otra vez. Fijar los anaqueles de mi biblioteca que tiene, en su mayor porcentaje, libros que vos recomendaste. Hacer una guía de lectura con el total de autores que nombraste en tus contratapas. Necesitar tres o cuatro vidas para leerlos, aunque trataré de hacerlo en una. Trabajar mi _adn de animal lector_ , palabras literales que usaste para describir tu pasión voraz por la lectura. Soportar el mundo escribiendo y disfrutarlo leyendo. Poner cuerpo, alma y mucho corazón a la literatura. Dejar arrimada la puerta para quienes quieran entrar a contarnos el cuentito, ese que tanto nos gusta. Crear un mundo más ameno para nosotros, los lectores. Encontrar de nuevo, al pie de página de una contratapa tuya, tu mail y un poema de Aurora Bernárdez que dice:

_Cuando se lo hayan llevado todo / como un papelito me doblaré en cuatro / olvidada me dejaré entre las páginas que leía / cuando aún me quedaba algo. / Alguien apagará la luz._

Abrir un libro, encontrarte, infinitas veces. Revisar tus respuestas en mi casilla. Darte un abrazo fuerte, a la distancia, en la cercanía. Cumplir con la lista. Agradecer cada una de tus enseñanzas, para siempre JF.



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