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  • Juan Pablo Trombetta

Turismo, identidad y producción local, ventajas de trabajar en sinergia. Por Gabriela Moreno

Hoy retomaremos un tema que ya hemos analizado en otras oportunidades en referencia a la sinergia que debe existir entre producción local, comunidades y oferta turística en general de un Destino. La posibilidad de trabajar en ese sentido marca un valor agregado que será único para cada una de las ofertas o propuestas turísticas ofrecidas.

La idea del valor diferencial debe darse entonces como una amalgama entre calidad en servicios, innovación, producto local y punto de encuentro para turistas, visitantes, prestadores y comunidad local.

En ese sentido existen ya distintas propuestas locales y regionales que ponen en valor el trabajo de producción local, aunque hay mucho camino por recorrer todavía!

Algunas actividades o servicios que apuestan a lograrlo son por ejemplo, en Mar de las Pampas, el Sendero Botánico denominado “Mónica García” en honor a su ideóloga. Sostenido por la Sofo local con la colaboración de la Secretaría de Turismo, junto el equipo que conforma el Sendero, quienes se ocupan guiarlo, difundirlo y acompañar las acciones en pos de que crezca no sólo como identidad local, sino como propuesta de valor turística para generar conciencia ambiental y cultural, agregando valor a este lugar que varios elegimos para trabajar, vivir, emprender y proyectar.

¿Pero todos conocen el Sendero Botánico?.

Seguramente no y ya han pasado casi 19 años desde sus inicios. Por eso en esta nota lo que intento es que reflexionemos juntos para generar esas sinergias que unan y multipliquen la diversidad de propuestas.

En Mar Azul, para dar otro ejemplo, podemos encontrar manos de artistas que logran producir piezas únicas sólo para exposición u otras que además pueden resultar de uso cotidiano, pero con el arte en su esencia.

También en Las Gaviotas, Colonia Marina y en Gesell sucede lo mismo: artistas, productores y emprendedores que idean y producen desde indumentaria, cosmética, arte e infinitas propuestas que no sólo son largas de enunciar sino que seguramente tampoco conozcamos todas las existentes.

Ahora, para ir dándole a esta nota un cierre, como bien nos planteamos siempre desde que comenzamos a escribir para “El Chasqui’’, reflexionando con mirada de Turismo o eso intentamos.

Podemos darle una vueltita de rosca y sumar a esto la agenda 2030 y los ODS “Objetivos de Desarrollo Sostenible”. Estos objetivos, que son 17, fueron establecidos para el Desarrollo Sostenible, aprobados en septiembre de 2015 por la Asamblea General de las Naciones Unidas, y resultan guía de referencia para el trabajo de la instituciones en pos de esta visión.

Nombraremos solo uno que acompaña esta reflexión:

ODS 8 Objetivo 8.3

Promover políticas orientadas al desarrollo que apoyen las actividades productivas, la creación de puestos de trabajo decentes, el emprendimiento, la creatividad y la innovación, y fomentar la formalización y el crecimiento de las microempresas y las pequeñas y medianas empresas, incluso mediante el acceso a servicios financieros.

Por supuesto que para cumplir este o cualquier otro objetivo que como comunidad de Destinos Turísticos querramos proponernos, conlleva trabajo mancomunado del sector público, privado, profesionales y referentes de cada sector y la comunidad en general.

Reflexionar y repensarnos es la manera, como digo: con empatía, entendiendo a esta actividad como transversal de todas las demás.

Continuaremos desde este espacio sembrando la semillita de la reflexión. Entender al Turismo como actividad transversal y no solo de ciudades y Destinos Turísticos sino de cada rincón rural o pueblo es la manera de producir sinergia y crecimiento sin perder la mirada en la identidad local.

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